Si el éxito de los fondos de cobertura es el equivalente estadístico de un orangután lanzado una moneda al aire y que le saliera cara veinte veces seguidas, entonces esos orangutanes deberían estar repartidos de manera uniforme por toda la población. Si por lo contrario, esos orangutanes eran de un zoológico en concreto en Omaha, entonces puedes estar bastante seguro que algo pasaba. Palabras de Warren Buffett en un debate olvidado en 1984 en Columbia Business School.
¿Qué es exactamente un fondo de cobertura? Para algunos, los fondos de cobertura están envueltos en el manto del misterio que generan las fuertes personalidades de las personas que los gestionan y el atractivo de la riqueza que potencialmente pueden generar. Para otros los fondos de cobertura tienen una reputación dudosa debido a su falta de transparencia. Mi primer contacto con el concepto de los fondos de cobertura fue de la mano de un abogado que me explicó que un fondo de cobertura es una sociedad privada que tiene un principio y un fin, con un socio principal y toda una serie de socios menores, aportando todos ellos algo a la sociedad. Al principio, el socio principal aporta toda la experiencia y los socios menores contribuyen con todo el dinero. Al final, el socio principal se marcha con todo el dinero y los socios menores se llevan toda la experiencia.
Una explicación más seria podría ser que un fondo de cobertura es una sociedad privada de inversión que no esta abierta a los inversores en general ni se publicita de cara al público en general. Se crea pensando en inversores considerados "Cualificados" o "Sofisticados", es decir, que el inversor debe tener suficiente dinero como para que no le preocupe perderlo todo. En la actualidad, la definición de un inversor sofisticado es alguien con un valor neto de 2,5 millones de dólares. Como este tipo de inversor puede soportar, cuantiosas pérdidas financieras y además se supone comprende cuál son los riesgos de una sociedad privada de inversión, porque los fondos de cobertura están regulados por unas normas mucho más exigentes que un fondo mutuo (o fondo de inversión) o un fondo de mercado monetario. Los fondos de cobertura solían estar prácticamente sin regular, pero, desde la entrada en vigor de la ley Dodd-Frank de 2010 en Estados Unidos, ahora en este país se les exige que se registren ante la SEC(Comisión de Valores y Bolsa) y que faciliten un cierto nivel de información al Gobierno.
Incluso así, sigue habiendo muy pocas restricciones, a lo que un fondo de cobertura puede y no puede hacer. Pueden aprovechar todo tipo de oportunidades de inversión en distintos tipos de activos, en distintos países, comprar a largo, comprar a corto, vender a corto o en descubierto, a la velocidad del rayo o más lentamente, etc. Además, los fondos de cobertura cobran comisiones muy altas, una comisión fija que suele situarse en entorno al 1 o el 2% de los activos gestionados, y una comisión de incentivación, por lo general el 20% del beneficio, pero los fondos de cobertura también pueden ofrecer un alto rendimiento. Incluso después de las comisiones, los fondos con más éxito todavía se las ingenian para generar una rentabilidad muy superior a la de los fondos de inversión clásicos. No obstante, el sector también presenta una alta tasa de desgaste y desaparición, muchos fondos quiebran y surgen otros muchos en su lugar.
Los fondos de cobertura recompensan muy bien sus gestores, así que todos quieren entran al negocio de la gestión de activos. La consecuencia es que los fondos de cobertura atraen a gestores de fondos con mucho talento de los cuatro rincones del mundo de los negocios. No hay escasez de nuevas estrategias y emprendedores hambrientos en el sector de los fondos de cobertura, y a su vez eso significa que la competencia es intensa y la adaptación a nichos concretos generadores de beneficios es rápida e implacable (lo que funcionaba deja de funcionar porque todos lo hacen, como cuando un negocio exitoso es copiado por los demás porque "es exitoso" y el negocio deja de ser rentable por tanta competencia en el mercado)
En la actualidad hay más de nueve mil fondos de cobertura en el mundo y alrededor de 3500 acciones en el mercado Americano, y un número desconocido de entidades similares a los fondos de cobertura operando en mesas de contratación por su cuenta propia y similares. La buena o mala fortuna de estas grandes instituciones afecta a la vida financiera del consumidor medio, gente que está a tan solo a un paso de distancia en la ecología financiera. Tal vez no te interesan los fondos de cobertura, pero los fondos de cobertura podrían estar interesados en ti.
