Por que el futuro es difícil de predecir, pero cuyo pasado es fácil de comprender (sesgo retrospectivo)

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¿Por qué el futuro es difícil de predecir?


¿Sabías que eso iba a pasar?


A veces la vida nos da la oportunidad de ufanarnos pronunciando la ubicua frase "¡te lo dije!", y estamos tamos tan convencidos de que en verdad somos muy buenos prediciendo el futuro. 


Pero, si somos honestos, en la mayoría de los casos "sabíamos" que algo iba a pasar solo después de que ocurriera

En un interesante estudio, Boltzmann y su análisis estadístico de procesos moleculares responsables de las propiedades de los fluidos, nos da conocer porque el futuro es difícil de predecir, pero cuyo pasado es fácil de comprender.




Imaginemos, por ejemplo, una molécula de tinte flotando en un vaso de agua. La molécula seguirá un andar como si estuviera borracha. Pero incluso ese movimiento sin sentido progresará en alguna dirección. Si esperas 3 horas, por ejemplo, la molécula habrá viajado alrededor de una pulgada desde donde empezó. Supongamos que en algún punto la molécula se mueve hasta una posición de importancia que finalmente atrae tu atención. Ahora busquemos la razón de que ocurriera un suceso inesperado y escarbamos en el pasado de la molécula. Supongamos de hecho que seguimos la pista hacia atrás del registro de todas sus colisiones. 


Entonces, efectivamente, descubriremos como primero está choco contra una molécula de agua y que esa propulso la molécula de tinte en su recorrido en zigzag de aquí a allá. En otras palabras, retrospectivamente podemos explicar con claridad porque el pasado de la molécula de tinte se desarrolló como lo hizo. Pero el agua contienen otras muchas moléculas que potencialmente podrían haber sido las que hubiesen interaccionado con la de tinte. Y para predecir el recorrido de la molécula de ante mano, por tanto, tendríamos que calcular los recorridos e interacciones mutuas de todas esas potencialmente importantes moléculas de agua.


Eso es un número casi inimaginable de cálculos matemáticos, de mucho más cambio de acción y dificultad que la lista necesaria para entender el pasado. En resumen, el movimiento de la molécula de tinte era virtualmente imposible de predecir antes del hecho, aunque era relativamente fácil de entender después.


La asimetría fundamental es porque en la vida diaria el pasado a menudo parece obvio, incluso cuando no podríamos haberlo predicho. Por ejemplo, los pronósticos del tiempo pueden decirte las razones de que hace tres días el frente frío se moviera así, y ayer el frente cálido se moviera de otro modo, haciendo que lloviera en tu fiesta en el jardín. Pero los mismos meteorólogos tienen muchos menos éxito al intentar averiguar como los frentes se comportaran de aquí a tres días, lo que dificulta dar una advertencia anticipada para que hubieras tenido lista una gran carpa.


En una partida de ajedrez. A diferencia de los juegos de cartas, no hay un elemento explícitamente “aleatorio”. Y, sin embargo, existe una incertidumbre porque ningún jugador sabe con seguridad que hará su oponente a continuación.  Si los jugadores son expertos, en muchos momentos de la partida puede ser posible ver unos pocos movimientos en el futuro; si buscas más lejos se agravará la incertidumbre y nadie será capaz de decir con seguridad y exactitud como resultará la partida. Por otro lado, mirando atrás, es habitualmente fácil decir por qué cada jugador hizo el movimiento que hizo. De nuevo tenemos un suceso probabilístico cuyo futuro es difícil de predecir, pero cuyo pasado es fácil de comprender. 


La conclusión es clara: cuando algo ha ocurrido (o creemos que ha ocurrido, como en este estudio), nos parece evidente que haya sucedido de esta manera en concreto y no de ninguna otra.


¿Qué es el sesgo retrospectivo?

El sesgo retrospectivo o sesgo de retrospectiva es una desviación en el proceso cognitivo del ser humano por la cual se experimenta una tendencia a considerar que un suceso, una vez que ha tenido lugar, era mucho más predecible de lo que en realidad fue. En otras palabras, una persona que se deje caer por este sesgo creerá que un determinado evento, ya sucedido, era previsible, cuando en realidad no tenía por qué ser así.


Este fenómeno también se llama determinismo progresivo. No solo se trata de un problema de distorsión del pasado, sino que el sesgo retrospectivo también puede afectar al futuro, pues puede fomentar una confianza fundamentada en hechos distorsionados de cara a eventos futuros. Por lo tanto, la persona podría pensar que tiene mayor capacidad de control de la que tiene en realidad.


 Fue en los años 70  de la mano de dos investigadores israelíes: Daniel Kahneman y Amos Tversky. Dichos autores trataron de encontrar las bases del sesgo retrospectivo. Llegaron a la conclusión de que este fenómeno estaba sustentado por otros dos, que eran la heurística de representatividad y la de disponibilidad.


La heurística de representatividad se utiliza cuando queremos estimar la probabilidad de que suceda un determinado hecho sabiendo que se ha producido otro que de alguna manera está relacionado. Por lo tanto, la clave está en valorar cuánto de ese primer evento podría representar el que suceda el segundo.


En el caso de la heurística de disponibilidad, se trata de otro mecanismo que tiene que ver con el sesgo retrospectivo. En este caso, dicha heurística implicaría el uso de los ejemplos más accesibles para un individuo acerca de un determinado tema para así poder valorar esa categoría en su conjunto. Es decir, estaría tomando lo concreto para poder así decidir sobre lo general.


Sesgo Retrospectivo en el Análisis Financiero: La Trampa de la Claridad Posterior en los Movimientos del Mercado.


El sesgo retrospectivo también puede manifestarse en el contexto del mercado de valores. Por ejemplo, después de que el mercado ha experimentado un aumento o una caída significativa, es común que los analistas y comentaristas financieros retrocedan y formulen explicaciones retrospectivas sobre por qué ocurrió ese movimiento del mercado. En ese momento, la narrativa puede presentarse como si las señales y factores que llevaron a ese cambio fueran evidentes y previsibles, aunque antes del evento, la predicción real podría haber sido difícil de hacer.


Este sesgo retrospectivo puede llevar a la percepción equivocada de que los movimientos del mercado eran predecibles en el momento y que los inversores deberían haber actuado en consecuencia. En realidad, el mercado de valores es complejo y está influenciado por una multitud de factores, muchos de los cuales pueden ser difíciles de prever con precisión.


Es importante tener en cuenta que el sesgo retrospectivo puede distorsionar nuestra comprensión de los eventos pasados y presentar una imagen más clara y predecible de lo que realmente fue en el momento. Los inversores deben ser conscientes de este sesgo al analizar el rendimiento pasado del mercado y al tomar decisiones financieras.




Referencias bibliográficas:

  • Fischhoff, B. (2007). An early history of hindsight research. Social cognition. Guilford Press.
  • Guilbault, R.L., Bryant, F.B., Brockway, J.H., Posavac, E.J. (2004). A meta-analysis of research on hindsight bias. Basic and applied Social Psychology. Taylor & Francis.
  • Nestler, S., Egloff, B., Küfner, A.C.P., Back, M.D. (2012). An integrative lens model approach to bias and accuracy in human inferences: Hindsight effects and knowledge updating in personality judgments. Journal of Personality and Social Psychology.
  • Roese, N.J., Vohs, K.D. (2012). Hindsight bias. Perspectives on psychological science.
  • Tversky, A., Kahneman, D. (1974). Judgment under uncertainty: Heuristics and biases. Science.


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