Mejore el retorno de sus inversiones, cambie su enfoque
1. — Calculando el Rendimiento.
Primero lo primero, tenemos que registrar nuestros datos, ganancias y pérdidas, para que podamos empezar a evaluar los factores que dañan nuestros rendimientos. En lugar de simplemente mirarlos como ganancias y pérdidas totales, me gusta analizarlos con un ratio para que pueda profundizar de dónde vienen mis ganancias y pérdidas.
# Operaciones Rentables x # Promedio de Ganancias = Total de Ganancias
# Operaciones Perdedoras #Promedio de Perdidas Total de Perdidas
Por ejemplo, digamos que hice 17 operaciones rentables con un promedio de ganancia de $150 por operación y 8 operaciones perdedoras con un promedio de perdida de $225 por operación.
17 x 150 = 2,550
8 225 1,800
Si solo miro la ratio ganancia/pérdida total ($2,550 vs $1,800), podría pensar que me ha ido bien porque tengo una ganancia de $750 y 17 operaciones rentables de 25; al observar detalladamente mis ganancias promedio vs. mis pérdidas promedio, sin embargo, puedo observar que perdí 1.5 veces más de las que gané ($225 vs $150) en promedio.
La ganancia promedio contra la pérdida promedio por operación también nos dice qué tan efectivo manejamos y cerramos nuestras posiciones. Si nuestras pérdidas promedio son incómodamente cercanas a nuestras ganancias promedio, debemos preguntarnos:
¿Regularmente me apego a mis planes o diverjo de ellos?
¿Cuándo mi operación es rentable, qué influye en mi decisión de salida?
Cuando mi operación es perdedora, ¿me salgo de ella de acuerdo a mi riesgo planeado o me mantengo en la operación demasiado tiempo?
Responder a estas preguntas nos puede ayudar a identificar nuestras debilidades para construir mejores hábitos de operativa.
2.— Profundizar en nuestras perdidas:
Cuando se trata de aprender de nuestros errores pasados, pongo mucha atención en mi pérdida promedio porque así tengo un mayor control sobre ella. Incluso cuando hacemos nuestra investigación, una operación se puede mover en nuestra contra sin que nos demos cuenta, convirtiendo una operación rentable en una perdedora. Es cómo manejamos la situación lo que puede hacer que nos convirtamos en un buen operador o uno malo; si hemos experimentado cosas similares con una o más operaciones, observemos cuánto tiempo mantuvimos una operación perdedora antes de actuar.
La Psicología de la Salida: ¿Plan o Esperanza?
Cuando profundizas en tus pérdidas, descubres tus miedos. Si tus pérdidas promedio superan a tus ganancias, hazte estas tres preguntas de "permiso":
¿Disciplina o Improvisación? ¿Sigues el plan o esperas a que el mercado "se recupere"?
¿Miedo a Ganar? ¿Cierras posiciones rentables demasiado pronto por miedo a que se esfumen?
¿Amor a la Pérdida? ¿Mantienes operaciones perdedoras esperando un milagro?
Optimización de hábito: El trading de alto nivel no se trata de tener la razón, sino de ser disciplinado cuando estás equivocado.
3.— Observemos nuestras expectativas.
La expectativa es la cantidad promedio en dólares que esperamos ganar o perder por operación con relación a nuestro desempeño anterior; hacemos esto combinando el porcentaje de ganancias por operación y las ganancias promedio por operación con los porcentajes de las pérdidas por operación y las pérdidas promedio por operación:
(% Operaciones x Ganancia) - (% Operaciones x Perdidas) = Expectativa.
Ganadoras Perdidas Perdedoras Promedio
Por ejemplo, si 40% de nuestras operativas en los pasados 6 meses fueron ganadoras y nuestra ganancia promedio fue de $500 por operación, mientras que el 60% de nuestras operaciones fueron perdedoras con un promedio de pérdida de $250, usando estos datos podemos esperar un promedio de ganancias de $50 por operación.
(40% x $500 = $200) - (60% x $250 = $150) = $50
Entonces tenemos que aspirar a un incremento en los resultados positivos en cada operación; si pasa lo contrario, tenemos que revisar nuestras pérdidas para ver dónde se están produciendo las fallas.
4.- Examinar otras variables.
Puede ser de mucha ayuda ver si hay patrones emergentes que afectan nuestro rendimiento dividiendo las operaciones en categorías tales como:
.— Análisis fundamental vs. técnicas de análisis técnico.
.— Tipos de inversiones.
.— Tipos de órdenes.
.— Tamaño de las operaciones.
Por ejemplo, podríamos analizar si obtenemos malos resultados con operaciones a largo plazo, o cuando escogemos fondos de inversión vs. acciones individuales; examinar nuestras posiciones de esta manera nos puede ayudar a identificar qué estrategias funcionan y en cuáles necesitamos mejorar —o cuál estrategia debemos evitar totalmente. Examinar nuestras operaciones periódicamente nos puede ayudar a entender mejor el comportamiento y otros factores que pueden estar influyendo en los resultados de nuestra operativa. Poniendo atención particularmente a las pérdidas, es una buena forma de identificar atajos para mejorar nuestros resultados.
Conclusión: El privilegio de equivocarse
El trading es el único negocio donde puedes equivocarte el 60% del tiempo y aun así hacerte rico. Pero solo si tienes la humildad de mirar tus pérdidas a los ojos. No busques la operación perfecta, busca el sistema que sea robusto ante la imperfección.
